Los revestimientos cerámicos en Sant Feliu de Llobregat son elementos de construcción con una historia que quizá te gustará conocer. Los aspectos prácticos y decorativos que proporcionan les dan ventajas indudables, por lo que han persistido a lo largo de varias civilizaciones.

El origen de los revestimientos cerámicos en Sant Feliu de Llobregat está en la antigua Babilonia, donde se comenzaron a usar en el siglo IX a. C. De allí pasaron al Imperio Romano, y fueron utilizadas con profusión, especialmente para pavimentar suelos y decorar muros. Figuras humanas, de animales y de plantas y diseños geométricos de gran valor artístico han llegado hasta nuestros días, como habrás visto. Lo que se utilizaba hasta este momento era principalmente terracota, en piezas de barro cocido de 25 centímetros de lado.

Con los árabes mejoran las técnicas y se empiezan a producir baldosas de superficie vidriada, brillantes y con más colorido. Te contamos que se introdujeron en España, Marruecos y Portugal y al principio se hacían de varios colores como el amarillo y el verde. La técnica de producción se basó en el descubrimiento de los sasánidas en el siglo IX, que pasó a Bagdad. Se trataba de dar opacidad al vidrio con aleaciones de estaño, con lo que se puede hacer una segunda cocción de las piezas, esta vez con una capa decorativa.

Los azulejos resultantes fueron profusamente utilizados para revestir y decorar. Las hermosísimas superficies con diseños geométricos en paredes, suelos, techos y fuentes han quedado como manifestación cultural de gran esplendor, que seguramente habrás disfrutado. A partir del siglo XVII, en los Países Bajos se utilizan esmaltes de plomo y estaño para crear la muy apreciada cerámica de Delft.

En Molins Cerámicas valoramos estos elementos y los utilizamos para dar a los espacios un acabado hermoso, práctico y duradero. Nuestra experiencia y conocimientos nos permiten recomendarte la mejor opción para cada caso.